jueves, 9 de junio de 2016

Sprint VGE 2016

El pasado domingo se celebró el sprint de vértices geodésicos de este año. El objetivo del concurso es hacer el máximo número posible de contactos con estaciones en vértices geodésicos. Al igual que el año pasado, nos juntamos Toni (EA3GWZ) y yo junto con Eliseo (EA1IVD) para ir hasta el vértice Rozabanda, situado muy cerca del paraje de Camposagrado, cerca de León y con referencia VGLE-175. El lugar es ideal, está situado a 1.120 metros de altura en una planicie totalmente despejada. Tiene su complicación llegar en coche hasta él, pero Toni se lo había estudiado y llegamos sin problemas.
Todo instalado, haciendo las primeras pruebas.

Madrugamos un poco y un rato antes de las nueve de la mañana estábamos al pie del vértice. Por experiencias pasadas sabíamos que conviene separar las antenas lo más posible. Yo puse mi coche cerca del vértice, para poder sujetar mi caña. Ellos se pusieron algo más lejos, puesto que llevaban un par de pisones, que permiten sujetar el mástil de la antena bajo las ruedas del coche. Además llevaban un toldo que permitía tener una sombra en la parte trasera del coche.

El concurso empieza a las diez de la mañana. Un cuarto de hora antes ya tenemos todo instalado y probado... ¡no del todo! Toni comprueba con horror que cable que lleva los 12 voltios desde la batería hasta la emisora no es lo suficientemente grueso y produce caídas de tensión que impiden que el equipo funcione. Sobre la marcha hay que cambiarse de posición y ponerse en la parte delantera del coche, más cerca de la batería. Durante el cambio llega la hora de empezar.
Mi antena.
 Mientras ellos terminan de reinstalarse yo empiezo en telegrafía en la banda de 40 metros. Enseguida trabajo a EA1EG, desde VGAV-095 en Ávila. En poco más de diez minutos hago QSO con EA5FV/P, en Murcia, EA1URP, en Palencia y EA4IF/P, en Toledo. Todos ellos en distintos vértices. Por el medio me encuentro otros corresponsales de España que, en vez de darme la referencia de un vértice o un número, me dan la matrícula de su provincia, ¿¡!? Al final descubro que, al mismo tiempo que el concurso de vértices, se celebra el concurso naranja de Valencia CW. Además escucho a muchos europeos desde estaciones portables que también celebran su concurso: el Field Day CW de la región 1 de IARU. ¡Vaya lío!
El "stub".

Al poco de arrancar el concurso Toni y Eliseo empiezan a transmitir en la misma banda de 40 metros en la que yo estoy, que es donde se realizan la mayoría de los contactos. Para no interferirnos hemos quedado que yo empezaré en la banda de 20 metros, donde habrá menos posibilidades, pero que hay que aprovechar. Me paso a esta banda y solo escucho estaciones de Europa, casi todas llamando para el Field Day. Me pongo yo a llamar. Después de un buen rato de llamadas solo consigo que me contesten alemanes, franceses, holandeses despistados que están a otro concurso. Hasta que escucho una señal débil de EA1EG, mi primer corresponsal desde Ávila. ¡Ya tenemos un QSO en 20 metros!

A todo esto, tengo un nuevo invento para evitar interferencias: un stub. El "stub" es un trozo de coaxial cortado a una medida tal que resuene y haga de filtro. En este caso mi stub está cortado a un cuarto de onda para la banda de 40 metros, que coincide con media onda en la banda de 20 metros. Además en el extremo del stub hay un interruptor que cortocircuita vivo y malla o lo deja abierto. Para trabajar en la banda de 40 metros ponemos el interruptor cerrado, en cambio en 20 metros el interruptor debe estar abierto. Lo ideal sería tener un stub en cada equipo, pero solo yo lo tengo. Lo que sí que he podido comprobar es que escuchando en la banda de 20 metros, no recibo ninguna interferencia desde la emisora de los compañeros que transmiten en 40 metros. En cambio, cuanto yo transmito en 20 metros, ellos sí que reciben interferencias. La experiencia sí que parece positiva. ¡Habrá que hacer más pruebas!
Terminó el concurso. Ya es hora de recoger

Cuando me canso de llamar en la banda de 20 metros, regreso a la de 40, pero solo a la escucha. Únicamente respondo a los que llaman al concurso. Mucho ruido, pero pocos contactos. Cuando queda menos de una hora para que acabe el concurso, me busco un hueco en la banda y me pongo a llamar. Enseguida empiezan a contestarme de toda España. Incluso se forma un pequeño jaleo. En poco más de media hora completo otros 21 QSO. Toda la mañana aburrido para un momento de gloria.

Haciendo recuento hemos conseguido 54 QSO en fonía y 24 en telegrafía. En total 78 contactos. ¡Un resultado bastante escaso! Pero no creo que otros concursantes tengan mucho más. El lugar resultó fantástico, el tiempo bastante bueno, con calor, pero no demasiado. Unas ligeras nubes hicieron la mañana más agradable. El próximo año más.